Juan Luis Polo (Good Rebels): «Proporcionamos la autonomía, entrenamos la responsabilidad»

por | Bienestar

Bajo el lema, «Mensajes que unen y motivan», Juan Luis Polo desgranó el viaje que la compañía que preside, Good Rebels, ha llevado a cabo en la última década para atraer a los profesionales del sector de la comunicación.

Como en todo viaje transformador, tuvo un inicio sorprendente. En 2010, un viaje a Tailandia fue el detonante de una situación que podía poner a la larga en jaque a la compañía. Así, la anécdota -la necesidad de una plantilla creativa e inquieta para vivir experiencias- dio paso al apasionante desafío de gestionar personas desde un nuevo prisma: el de la motivación, el compromiso y la flexibilidad. En definitiva, una mirada bajo el velo del bienestar que ha dado lugar a una cultura adaptada a los nuevos modelos empresariales.

Porque… además de la nómina, ¿qué podía ofrecer una agencia independiente para atraer al talento frente a los grandes grupos de comunicación que operan en España? A la conclusión que llegaron los entonces socios y fundadores de la empresa, los hermanos Polo -Juan Luis, Mari Cruz y Fernando-fue ofrecer un salario emocional lo suficientemente atractivo para crear un contexto que les hiciera únicos. Pero sobre todo, saber contarlo muy, pero que muy bien. La fórmula ha funcionado.

Comunicación rebelde: bienestar y transparencia radical

Estos son los pilares sobre los que se asienta la comunicación de la cultura de bienestar enarbolada por Good Rebels.

  • Ir más allá de la nómina. Analizar y crear una estrategia de salario emocional que incline la balanza a tu favor ante propuestas económicas muy atractivas o compañías de mayor tamaño.
  • Orientar toda la comunicación a cumplir los tres valores que definen la compañía: propósito, autonomía y desarrollo. Esta tríada se ha convertido para Good Rebels en el motor para atraer y hacer que el equipo sienta la camiseta.
  • El relato no se puede quedar en el papel. En muchas ocasiones, el propósito de las empresas no es más que una mera frase en una web. La clave está en bajar ese discurso del comité de dirección a todas los individuos con responsabilidad en la gestión de personas y, a la postre, a la totalidad de la plantilla. Para ello, desarrollaron las siguientes medidas:
    • Una vez al mes, Good Rebels se reúne para compartir el funcionamiento de la empresa, sin importar la antigüedad o la posición.
    • Un manual sobre cultura financiera accesible a toda la plantilla: han ayudado a comprender la información económica y estar alineados con los objetivos corporativos.
    • Salarios públicos. Tras consultar la RGPD y ver que era factible, se dieron a conocer la retribución de todos los empleados, incluido el comité de dirección. Esto supone un punto de partida para conocer el desempeño de cada empleado y acabar con «los comentarios de pasillo», relataba Polo.
    • Vacaciones ilimitadas: en el ámbito de la autonomía, los días de vacaciones se acuerdan y consensuan entre los equipos. Aunque existe un seguimiento, no existe límite, se pueden disfrutar todos los que necesiten, siempre que no perjudique el desarrollo del proyecto.
    • Trabajo en remoto como primera opción. La oficina se concibe como un espacio de encuentro, de conocimiento y vínculo emocional. Permanece abierta para aquellos que lo deseen y que acoge zonas de trabajo, networking, salas de brain storming o espacios para eventos.
    • Semana laboral de 4 días. Un compromiso con los empleados que les ha permitido incrementar un 7% la rentabilidad, un 18% la facturación y un 11% el personal ‘rebelde’.

«Nadie iba a amar nuestra empresa, si nuestros equipos no lo hacían», Juan Luis Polo

Para Juan Luis Polo, alcanzar ese grado de bienestar «ha sido fruto de un largo recorrido, en el que cada una de las piezas ha sido clave para llegar al momento actual. Good Rebels es hoy una empresa donde se proporciona autonomía y entrenas la responsabilidad». Y todo ello ha sido posible gracias a la comunicación transparente de cada medida de bienestar impulsada.